sábado, 5 de noviembre de 2011

REVISARME A MÍ MISMA.













Ha pasado tiempo desde la última entrada. No sé cómo va lo de Miguel, pero no he leído nada sobre ningún comunicado de la escuela. Es una pena, porque quienes creen que se les ataca son quienes se destruyen desde dentro; desde su negatividad.







He vuelto a leer el libro de Rhonda Byrne sobre "El secreto" pero titulado "El poder" y basado en La Ley de la Atracción y el pensamiento positivo.







Puede que no supiese actuar bien cuando me sentí rechazada por segunda vez y en mi tercer intento viera un ataque, una humillación por parte de quienes mandan en la ENT.







Hice un enorme esfuerzo por ver a la directora administrativa de forma positiva tras leer por primera vez el libro "El poder" y creo que lo conseguí. Tal vez no fue suficiente, pero a la subdirectora la vi con otros ojos, más alegre y positiva. Me sentía contenta de mis logros. Pero mis anteriores actitudes, tal vez, precisaban respuesta o no puedes luchar contra ruedas de molino como Don Quixote.







Sabiendo que es trabajo de una persona lo que logra, bueno o malo, sólo puedo decir que gracias a ellas encontré la Fundación San Valero y los estudios de Regiduría Teatral de SEAS-CPA Salduie (estudios superiores). Hoy puedo celebrar que soy regidora teatral con mucho camino por delante por aprender, pero con unas notas de sobresaliente alto que ni en la E.G.B. o lo que es ahora la E.S.O..







Estoy contenta, feliz y dispuesta a realizarme como técnico en Iluminación y después en sonido para saber manejarme en el control del escenario.







He recuperado la sonrisa gracias a mis amigos de "La Llave Maestra" y me siento, ahora sí, integrada en un grupo selecto de la escuela; aunque siga habiendo personas que me nieguen el saludo o crean que soy la causa de sus problemas.







Como dice EL SECRETO: tú recibes lo que das. Yo sé ahora eso y voy a buscar recibir amor, respeto, éxito y la felicidad que tanto anhelo.







La Escuela Navarra de Teatro sigue siendo más mía que de ellos pues el edificio era donde iban mis padres a ver películas y considerando que los jóvenes de cualquier época al cine van a ver pocas películas y yo soy "prematura", ¿quién me dice a mí que no se fraguó parte de la semilla mía ahí?







Yo amo esa escuela, amo el teatro, amo a ese actor que finge ser feliz en esa vida que se ha creado que se ha olvidado de vivir la vida real...







Yo me reviso a mí misma y disfruto de lo bien que estoy llena de vitalidad y alegría. Sin odiar. aunque tengo todavía trabajo para tener a algunas personas como amigas o con buenos recuerdos. A otras ya he conseguido meterlas en el cajón de los buenos recuerdos.







Y si a las que no puedo sentir cosas buenas por ellas, las meteré en una caja y las enterraré y nada de ir a verlas para que su presencia me afecte a mi positivismo.







Debo permanecer alegre y positiva.














Marian García.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Un cambio ya, por favor.







En este tiempo sin escribir han pasado varias cosas. pero voy a centrarme en lo más significativo de los últimos días.





La Escuela Navarra de Teatro vuelve a las andadas con su forma peculiar de juzgar a la gente. Ya me hicieron una marca psicológica a mí el año pasado cunado me prohibieron intentar cerrar un círculo de unión con ellos al querer hacer por tercera vez las pruebas. Consultando con una abogada sobre el tema que conozco, su forma de actuar no es legal pero como escuela parece que pueden sacarse normas de donde les apetece y cuando les apetece.





El año pasado tenía por compañero a Miguel Sorroche Sibón, un chico que le gusta le llamen Michael, como en inglés, que padece parálisis cerebral. Este año no le han admitido alegando no estar preparados para atenderlo.





Bien. Miguel se cae por la enfermedad, pero va solo al instituto donde estudia una profesión, a la Escuela de Idiomas donde estudia Inglés, le gustan varios deportes como natación y ya hizo actuaciones de teatro con la asociación para discapacitados mentales- que él no lo es-, Atena Psicoballet en el teatro Gayarre y otros talleres. Además, puede votar, un hecho muy importante en un ser humano pues no es un derecho sino un deber elegir a quienes luego decidirán sobre nuestras vidas.





Yo lo vi caerse varias veces, no muchas, durante las clases mientras duré allí pues hubo un momento en que la presión moral sobre mí pudo más que mi amor al teatro, y mi intención era sólo ir para estar de compañera con él.





Ahora los padres han denunciado el caso en todos los medios de prensa y esperan un comunicado oficial y escrito que no llega para ir a los tribunales. Sin embargo; la escuela o sus dirigentes- no vamos a meter a todos en el mismo saco- no lo van a hacer a pesar de que como escuela que pide a gritos la oficialidad de sus estudios debería hacer un acto digno y no sólo decírselo a sus padres.





Creo, desde mi humilde opinión y mi todavía deseo de ser actriz aunque ya estoy terminando mis estudios de Regiduría Teatral por SEAS o la Fundación San Valero y la Universidad San Jorge de Zaragoza, que la escuela debe empezar a aceptar retos y ponerse en contacto con el psicólogo de este chico que les guíe cómo actuar con él.





A diferencia de lo que cree la dirección del centro, yo no odio la ENT (¡la amo con todas mis fuerzas y lloro de pensar que ya no puedo ser alumna!). pero el daño psíquico y moral en mí fue y es irreparable; mucho más en Miguel que desde pequeño ha sorteado obstáculos para ser considerado normal.





No somos Miguel o yo quienes vamos contra la escuela. El daño viene de dentro. la Escuela Navarra de Teatro debe cambiar para sobrevivir y dar el comunicado que todo el pueblo espera pues Miguel no está solo en sus reivindicaciones.





Respecto a mí: El río consigue avanzar en su cauce hasta el mar porque sabe sortear los obstáculos. (Anónimo).










Marian García.

viernes, 3 de junio de 2011

La fuerza del pensamiento positivo.







Es maravilloso sentir el pensamiento positivo.





Hoy, en el estreno de la obra "Delirios de papel" de La Llave Maestra, donde está el corazón mío; me he encontrado con varios profes de la Escuela Navarra de Teatro (ENT) y el saludo a la salida a Fuensanta, que de normal es muy seria y tiene una cara muy seria, ha sido normal, con una sonrisa natural entre las dos.





En definitiva; he sentido que partía de cero olvidando los problemas de después de las segundas pruebas a las que me presenté.





Realmente; sé que ha sido un trabajo mental fuerte el verlas positivas y, quién sabe si con el tiempo las veo como amistades, no íntimas; pero nunca puedes decir "de este agua no beberé".





Ahora a prepararme con el yoga y el baile árabe para acabar con los problemas de poca flexibilidad de mi cuerpo y falta de sincronización y coordinación que siempre han dicho tengo.





Si siguen diciendo lo mismo no será porque yo no haya trabajado para las pruebas desde antes de apuntarme.





Pero lo hermoso es este sentimiento positivo que me hace caminar bien por la vida.










Marian García.

jueves, 26 de mayo de 2011

NUEVAS ENERGÍAS.







Siguiendo con mi intención de hacer una tercera prueba de acceso a las pruebas de teatro en la Escuela Navarra de Teatro, me siento muy viva.





El domingo fui a ver a los chicos de este año de tercero presentando su taller de fin de curso con la obra "El tiempo y los Conway" y disfruté hasta salir casi llorando de allí.





leyendo el libro nuevo de Rhonda Byrne de la serie "El secreto", "El Poder", me he llenado de positivismo y las que en el final de las segundas pruebas y parte del año han sido vistas como enemigas mías las tengo ahora de forma más positiva. No creo que me tome un café con ellas de forma excesivamente amistosa, pero mi visión de ellas ha cambiado. Desconozco que visión tienen de mí, pero es algo que no me debe importar, sino la visión que tengo yo de ellas.





Me siento mejor conmigo misma.





Estoy tan bien que disfruto de esta alegría y positivismo a pesar de que pueda mi entorno estar nublado. Hasta por las tormentas de verano doy gracias.





Y en todo este "mundo" que vivo ahora sé con más fuerza que deseo y desearé siempre estar en el mundo de la actuación.





Desearía que lo que siento lo viviera todo el mundo porque es un estado de paz y amor que debería tener todo el mundo.





Por lo pronto a disfrutar de mi preparación para las pruebas, mis sentimientos buenos hacia quienes consideré enemigas mías y son perfectas profesoras con las que he aprendido que debía ser yo quien encontrara las respuestas a mis defectos... y arreglarlos.





Y a ver a quien sigue en mi corazón... aunque sólo pueda esperar su amistad.





A veces eso es mejor que otros sentimientos.










Marian García.

lunes, 9 de mayo de 2011

CAMINANDO HACIA LA TERCERA.













Ya está decidido que vamos a intentarlo por tercera vez lo de las pruebas de teatro en la Escuela Navarra de Teatro (ENT). Y partiendo de esa decisión tengo que trabajar psicológicamente para llegar con "buena onda" y dejar atrás el daño y el dolor sufrido este año pasado desde la segunda prueba y la segunda negación a mi persona en la ENT.







Por supuesto, hay que ir sin pensar en un resultado que ya me imagino a no ser que ocurra un milagro será el de siempre. Pero es la última vez y es una especie de despedida de la escuela, un centro por el que he luchado para que siguiera sin recibir nada a cambio... Nada que no hubiese pagado antes.







Yo, sin embargo, me fui al paro y luché por sus sueldos y porque la escuela no se cerrase. Eso no me da derecho a ser aceptada; pero me gustaría saber por qué ciertas personas que me resultan negativas no ven que no sólo los jóvenes tienen derecho a luchar por tener una profesión que les guste. Porque, ¿van a ser los jóvenes los que puedan imprimir todo lo que un personaje adulto, casi anciano, puede tener si no lo han vivido?







Como he dicho, no lo entiendo. Pero iré a pasarlo bien en las pruebas y a no pensar en el resultado. Como he escrito arriba, solamente un milagro o una calentura a la persona que decide el destino de los que entran a estudiar en la ENT, puede cambiar la calificación.







Y después, a seguir mi vida en el teatro sin mirar atrás.







Me quedaré con los amigos y las personas que son positivas de esa escuela y dejaré atrás a quienes veo la maldad en sus corazones y la amargura; y también atrás se quedarán con el tiempo las personas que me han decepcionado. Todo es cuestión de tiempo.







Y bueno; tenemos cuatro meses para prepararnos para el gran momento y salir satisfecha de que he hecho todo lo que he podido hacer, digan lo que digan los examinadores.














Marian García.

domingo, 10 de abril de 2011

CAMINANDO FUERTE Y SEGURA.



Es maravilloso lo que estoy experimentando con el curso de Regiduría Teatral de La Fundación San Valero o CPA Salduei.

Tras la negación a mis sueños sin ninguna razón que explique de verdad las razones de la Escuela Navarra de Teatro; este curso a distancia por no vivir en Zaragoza- siempre estoy en la ciudad equivocada- me hace estar viva e ilusionada con las artes escénicas.

Nadie tiene derecho a decir lo que a uno le compensa o no. Sólo la vida te puede demostrar lo equivocado que estás.

Otra cosa es que apuesten más por jóvenes que más carrocillas, pero un joven tiene que maquillarse para hacer de mayor e intentar saber de las experiencias de la vida que un adulto ha pasado para poder imprimir, por muy buen actor o actriz que sea, la esencia de la madurez y la vejez.

Hay cosas que el teatro no puede fingir y es la experiencia vital.

Voy cada vez más seguro hacia mi destino.

He estado muy distraída por quien no merece ni los buenos días; pero eso es agua pasada y ahora a por todas.

Yo fui a la ENT a ser actriz, no a buscar otras cosas.

Estoy centrada y preparada para seguir adelante. Nada de bajar la guardia. Y tras mi cumpleaños que llevo bien, sé que empieza una nueva etapa.

¿Acaso no empieza la época de Aries? Pues a disfrutar de esa época.

Como reza el título: caminando fuerte y segura.

Nadie puede poner obstáculos en tu camino; excepto tú.

Ese no es mi caso ahora.

Yo ahora quito las piedras de mi camino.

Estoy, simplemente, feliz de estudiar teatro y haber cumplido los 46 años sabiendo lo que quiero y por lo que quiero luchar.